sábado, 24 de marzo de 2012

EL RÍO GAMBOA EN LA DÉCADA DEL 40...
 

"Nuestra infancia fue muy bonita, muy especial por la forma de vida que teníamos allá, por los años 40 al 50" nos comentaba un lugareño. "Recuerdo -prosigue- que en el sector de playa que ahora lo cubre el río, ahí, existía una cancha de fútbol, donde también hacíamos curantos. Más abajo estaba la famosa sosa, llena de junquillos, donde anidaban y ponían sus huevos los gansos y los patos".


            Todo esto era para nosotros muy especial, muy hermoso. 

            Ese panorama desaparecía, se perdía durante el invierno, con las crecidas lógicas del río, entre junio y agosto, pero nuevamente en la primavera-verano teníamos nuestra cancha y nuestro espacio para recrearnos. Gamboa era un barrio muy solidario. Era todo muy especial y la convivencia era plena. Para ir al colegio teníamos que pasar el puente, que se encontraba en muy mal estado. Lo hacíamos sobre tablones. Los obreros que construían el nuevo puente nos pasaban cargados o de la mano.
 
            El río era mucho más caudaloso que en la actualidad, por tener mayor vegetación y con el bosque muy cercano. "Era sumamente crecido".
 
            "Nuestros juegos -prosigue- consistían" en construir trineos para lanzarnos cuesta abajo. Ese trineo se fue mejorando: le pusimos ruedas y una dirección, a modo de volante. Bajábamos la cuesta de Gamboa, llegando bastante lejos. Era algo muy entretenido.
 
            Otros juegos muy atractivos para nosotros eran la rondas, el pillado y le paco ladrón, que practicábamos mujeres y hombres, lo mismo que las bochas (bolitas), trompos, hondas y flautas construidas con el tallo o caña de la cicuta".
 
            Solíamos también recorrer el campo, a la caza de pájaros por lo que hoy es el sector del aeródromo, lugar cubierto de bosque y donde sacábamos murtas y avellanas para nuestra delicia.

Del Libro "Cronogramas de Castro en el Siglo XX"
Votar esta anotación en Bitácoras.com

No hay comentarios:

Publicar un comentario