sábado, 11 de febrero de 2012

EL CLUB AÉREO: UN SERVICIO VITAL

  El 23 de enero de 1944 queda legalmente constituido el Club Aéreo de Castro gracias a la visionaria iniciativa de un grupo de vecinos, encabezados por el Dr. René Tapia Salgado, junto a Zoilo Barrientos, Roberto Andrade, Óscar Osorio, Armando Álvarez y otros personajes de la sociedad local.
            En 1946 se adquiere el primer avión, un Fescher, con lo que se inicia su actividad propiamente tal, siendo sus pilotos pioneros Fernando Trauman y Raúl Victoriano.
            De generación a generación se ha ido transmitiendo el esfuerzo que significó para ellos lograr esto y sostener y mantener la institución ya que es sin duda alguna un servicio público, especialmente en un área geográfica que presenta grandes dificultades y problemas en su accidentada topografía.
            Desde sus inicios ha venido cumpliendo una misión vital para la Isla y para Chiloé Continental (provincia de Palena), Las Guaitecas y Marín Balmaceda.
            Como es de suponer hay en su historia hechos, sucesos o actos que lamentar.

            El año 1967 se lamenta el desaparecimiento del entonces su Presidente y Gerente Samuel Ulloa Ruiz, junto a Edmundo Campusano y Víctor Schenke en un avión bimotor, el primero que tenía en Chile un club Aéreo, mientras se realizaba el estudio del primer trazado de la Carretera Austral en el sector de Río Puelo.
            En otro accidente lamentable, en enero de 1971, fallecieron cinco jóvenes, cuyas edades fluctúan entre los 17 y 22 años, al chocar en el aire, en el sector de Curaco de Vélez, mientras realizaban una formación de rutina. Los desafortunados pilotos castreños fueron los hermanos Fernando y Silvio Pérez, Roberto Barrientos, Mario Lagos y Núñez.
            Después, el año 1985 falleció el mecánico del club, Héctor Andrade al volar en un avión experimental y chocar con un cable de alta tensión en el Canal de Dalcahue, junto a un piloto de LAN CHILE, con más de ocho mil horas de vuelo, que venía exhibiendo dicho aparato a lo largo del país.
            En 1991 la institución lamenta la pérdida de su mecánico jefe José Ulloa, con tres mil 500 horas de vuelo a su haber, sin que se haya podido saber qué pasó, junto a dos funcionarios de la Pesquera Pacífico Sur, cuando se aprestaban a arrojar dinero en cajas para la adquisición de productos del mar de pescadores artesanales de la zona. La búsqueda se realizó durante 20 días, sin resultados positivos, volándose más de trescientas horas, suponiéndose que han caído al mar.
            En la actualidad el club Aéreo de Castro está en el noveno lugar a nivel nacional, contando con cinco máquinas (aviones) al servicio de la comunidad.
            Como promedio anual se realizan cincuenta vuelos por traslado de enfermos desde las numerosas islas del archipiélago hacia el hospital de Castro como así mismo son llevados por esta misma vía a Valdivia. Es así como el promedio de traslados en los últimos seis años alcanza a los doscientos diecisiete enfermos.
            Para la realización de esta importante como ignorada misión de servicio se cuenta con veintitrés pistas de aterrizaje en el archipiélago de Chiloé. Sólo Chaulinec, Alao, Chumeldén y Nayahué carecen de pista. Las demás islas son atendidas por este vital servicio, cuando así se requiere.
            Así mismo, en aparatos del Club se hacen dos veces al mes rondas médicas, en las cuales, además de llevar y traer a médicos, paramédicos y auxiliares suelen llevarse guaguas, parturientas o pacientes a centros de salud de la provincia o región.
            Para esta misión se opera durante todo el año, sobre la base de un calendario pre-elaborado por el Servicio de Salud.
            A diferencia de la generalidad de los Clubes Aéreos del país, el de Castro tiene absolutamente un elevado propósito de servicio hacia la comunidad de toda la provincia. Es así como el 99 por ciento de los vuelos son de servicio.
            Cabe también destacar que nadie, absolutamente nadie gana un peso por volar.
            Es bueno así mismo resaltar que los miembros de esta institución están siempre prestos y listos a servir. Es, por lo tanto, una actividad que exige sacrificios y su proyección es muy amplia. En los últimos diez años, el club también ha realizado patrullajes forestales en las provincias de Palena y Chiloé, entre el 15 de diciembre y el 15 de abril a fin de detectar los focos de incendios forestales que suelen declararse y que tanto daño causan al eco-sistema y a la economía de la provincia. Así mismo se presta apoyo a la Gobernación Marítima en la búsqueda de embarcaciones extraviadas, especialmente en el período de invierno, con un promedio de veinte patrullajes.

            Muchas veces, aquí en la ciudad, la gente escucha el ruido de un motor y no tiene idea qué misión cumple el aparato y su tripulación.
            En verano normalmente los que más vuelan con nosotros son turistas o profesionales como fotógrafos extranjeros. Su interés es ir a conocer la Cordillera y las Islas Desertores.
            Precisamente hoy, cuando usted me entrevista, lo hacía con un español, de la costa de Mar Bella... Estaba realmente impresionado... preguntaba “si realmente sabíamos lo que teníamos” y -agrega- este tipo de paisajes no se ven en ninguna parte del mundo.
            Estaba impresionado por la cantidad de minifundios que se ven; impresionado de tanto laberintos geográficos. Extasiado con Islas Chauques y con Mechuque: las veía así como casitas de muñecas. El mar estaba lleno, el puente a flor de agua... los palafitos, las lanchas “adentro”, en la bahía ¡fascinados!
            Después sobrevolamos el Estero de Tocoihue y San Juan, donde -podríamos -decir- está el santuario de los cisnes de cuello negro... las cataratas de Tocoihue y el Estero de Putemún, donde desde el aire la costa se veía rosada, “pintada” por el suave plumaje de bandadas de flamencos.
            El turista que vuela y recorre desde el aire a Chiloé queda absolutamente fascinado y maravillado por lo que es esta región del país, tanto que en una oportunidad, haciéndolo con unos brasileños, viendo Mechuque y mientras lo filmaban, les caían las lágrimas de impresión y admiración.
            ¡Esto no se ve en ninguna parte del mundo! Exclamaban y repetían sin cesar.

            Nosotros los chilotes debemos tomar conciencia del enorme valor que representa nuestro entorno, nuestra despedazada geografía.
            Debemos preservar lo nuestro para que las generaciones futuras puedan también disfrutarlas como nosotros aún lo hacemos, pese a los daños ya producidos por algunos lugareños, en menor medida y grandes empresarios o firmas afuerinas, a gran escala. Crear una real y consciente actitud ecológica entre las generaciones jóvenes de hoy y de mañana, incorporando Unidades Pedagógicas obligatorias y permanentes para todos los grados o cursos de la enseñanza, en nuestra Provincia-Isla.

Del Libro "Cronogramas de Castro en el Siglo XX"
Votar esta anotación en Bitácoras.com

9 comentarios:

  1. Hola, que bonito poder leer de la familia, estoy emparentado con Don Samuel y José Ulloa

    ResponderEliminar
  2. Qué bueno. Me alegro mucho. Ojalá agregues en los comentarios algunos detalles de los Ulloa.
    Saludos.

    ResponderEliminar
  3. Don Mario.
    Hola, muy buenas tardes.
    Mi nombre es Ricardo Samuel Ulloa Díaz.

    Quisiera hacerle un pequeño alcance. El mecánico desaparecido el 8 de mayo de 1991 era mi padre y su nombre no era José, sino Exequiel Segundo Ulloa Pérez. Por alguna razón que desconozco, siempre le dijieron "Pepe".

    Soy sobrino nieto de Samuel Ulloa Ruiz.
    Aparte de eso, muchas gracias por escribir sobre la historia del Club Aéreo y de Castro.

    Cualquier cosa que quiera saber, por favor, estoy a su disposición.

    Felicitaciones

    ResponderEliminar
    Respuestas
    1. Hola, como te llamas? Somos parientes y quisiera interiorizarme mas en mi familia. Mi nombre es Maximiliano Arriagada Ulloa, nieto de Juan Ulloa Ruiz, hermano de Samuel Ulloa

      Eliminar
  4. Qué bueno que hagas esa aclaración. Yo, desde este mundo no puedo hacer mucho; no puedo corregir lo que dejé escrito en vida, sin embargo tu aclaración cumple el mismo efecto.
    Gracias.

    ResponderEliminar
  5. Estimados:

    Efectivamente la familia Ulloa Ruiz constaba de 7 hermanos de los cuales si no me equivoco la mayoría fueron pilotos.

    Ellos vivían originalmente en Valdivia y años después llegaron a Ancud. Los padres de familia fueron el Sr. Ulloa Santana y la Sra. Maria Lucrecia Ruiz Pallahuala .

    Tengo entendido que hoy, sólo se encuentra vivo el Sr. Elias Ulloa Ruiz, hermano de nuestro abuelo Juan Bautista Ulloa Ruiz.

    Sería bastante interesante poder crear lasos con los Ulloa descendientes de los Ulloa Ruiz.

    ResponderEliminar
  6. Hola, yo soy nieto de Domingo Ulloa Muñoz, originario de Dalcahue, se que somos parientes del cineasta Raul Ruiz, pero no se si seremos parientes de estos Ulloa Ruiz, ya que según tengo entendido mi familia data de mas tiempo en Chiloé

    ResponderEliminar
    Respuestas
    1. Julián, me podrías dar tu e-mail por favor.

      Saludos.

      Eliminar
  7. Hola, soy Bernardo Ulloa Barrientos hijo de Elias Ulloa Ruiz que es hermano de Ezequiel, Juan Bautista, Santiago, Samuel y Sacarías. Mi padre fue piloto civil y comercial del Club Aéreo de Ancud y nombrado piloto honorario de Castro. Por su labor a la comunidad se le ha reconocido como hijo ilustre de la ciudad de Ancud y Queilén. El esta vivo, con 86 años de edad con un excelente estado de salud.
    Nos gustaría conocer al resto de nuestra familia, dejo el contacto de mi hija para comunicarnos.Su nombre es Francisca Ulloa Rogel y su mail de contacto es : franciscaines99@hotmail.com

    ResponderEliminar