sábado, 28 de enero de 2012

EXTRAORDINARIO SACRIFICIO PARA EDUCARSE

Desde siempre ha existido en Chiloé un alto interés entre los padres de familia por la educación de sus hijos. Muchas veces han tenido que realizar grandes sacrificios tratando de darles una buena instrucción, especialmente si éstos "salen muy memoriosos" (inteligentes).
 
            Allá por los años cuarenta, nos informa un entrevistado, un grupo importante de niños de Nercón comenzó a viajar diariamente a Castro. Eran como veinte estudiantes del sector los que hacían este sacrificio, para lograr una mejor instrucción.
            Salíamos a las siete de la mañana y regresábamos como a las 19 horas. Cursábamos el Quinto y Sexto año. Almorzábamos en el mercado del puerto. En ese tiempo nos costaba dos pesos el almuerzo. Los que vivían en Llicaldad, salían a las 05 horas. Eran los hermanos Alvarado y los hermanos Hernández. Todos llevábamos una bolsita donde portábamos nuestros útiles escolares y nuestro bastimento (tortillas) para el viaje.
            En invierno era bastante sacrificado. Lo hacíamos protegidos con un poncho y a "pata pelada".
            Éramos un grupo de catorce niños.
            En el verano nuestros padres nos hacían levantar a las 06 horas, para que antes de irnos a Castro, levantemos tierra, cuya tarea era de un camellón de papas.
            De ahí, a buscar el bulto para iniciar la caminata en busca de una mejor enseñanza.
            De regreso, por la tarde, nuevamente a cumplir con nuestra faena en la siembra de papas, para después hacer las tareas dadas en el colegio.
            Un sacrificio y un ejemplo para meditar e imitar por los estudiantes del presente.

Del Libro "Cronogramas de Castro en el Siglo XX"
Votar esta anotación en Bitácoras.com

No hay comentarios:

Publicar un comentario