DOS ANÉCDOTAS DE LA POLÍTICA LOCAL
En los períodos
previos a las elecciones, los afanes políticos se activaban y animaban
extraordinariamente.
Cada bando o
comando electoral elaboraba su propia estrategia destinada a ganar más
adherentes.
Eran los
años de la brocha gorda, aún cercanos, donde se pintaban grandes lienzos o
letreros y cuando aún en la ciudad no existían las radio-emisoras.
En los
tiempos de Eduardo Frei Montalva, después de su triunfo que lo llevaría a la
Primera Magistratura de la Nación, al conocido vecino Benjamín Bórquez,
encamarado en un camión, frente a la Gobernación y rodeado de sus camaradas, le
tocó su turno dentro del largo listado de oradores, comenzando su intervención
con las siguientes palabras:
”... Aquí , en Castro, en esta ciudad, hay muchas
ollitas que destapar... ¡y ahora yo, camaradas, sí, yo las voy a destapar!", al
mismo tiempo que extrae una hoja de su bolsillo, que repentinamente se la llevó
el viento... estallando todo el mundo en carcajadas, mientras el orador no pudo
llevar a cabo su denuncia...
Otro
conocido candidato a Diputado por Chiloé , el Liberal Raúl Aldunate Philipi, en
una de sus campañas victoriosas, dijo: “Me siento inmensamente feliz;
satisfecho de haber salido elegido por esta zona que tanto quiero... pero mi
platita me costó!!”
Del Libro "Cronogramas
de Castro en el Siglo XX"
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